Los mitos egipcios son uno de los más ricos y fascinantes dentro de la mitología universal. Algunos de ellos incluyen cuentos y leyendas que se basan en la vida de las deidades egipcias. Otros explican sus creencias respecto al origen del cosmos , los mitos metafísicos de la creación y el papel preponderante que cumple la simbología solar en la creación del Universo. Estos mitos perduran en el tiempo porque nos ayuda a comprender la manera en que los egipcios concebían la creación del cosmos y es el punto de partida de los conceptos vertidos por los grandes alquimistas orientales. Escribas y sacerdotes transmitieron estos mitos para aportar datos sobre la vida después de la muerte, sobre el viaje perpetuo del difunto para lograr la vida eterna. Estos y otros conceptos fueron vertidos en las leyendas o mitos fantásticos un de ellos es:
Durante el Imperio Nuevo, los sacerdotes de Tebas crearon extensos himnos al dios Amón, considerándolo el dios creador de todo lo existente. "demasiado grande para escudriñar en él y demasiado poderoso para conocerlo". La presencia de Amón es el reconocimiento de la ciudad de Tebas como un centro religioso importante. De este modo durante cinco siglos, Amón, fue el Señor indiscutido del panteón egipto. Como gobernante del universo lo llamaron "Señor de los tronos de las Dos Tierras"y "Rey de Dioses". Con su imágen se construyeron bellos templos para adorarlo y capillas dedicadas a él. Constituyó uno de los dioses de la Ogdóada de Hermópolis. La Ogdóada es el mito de la creación perteneciente a esta ciudad. Se constituyó con 8 dioses que formaron 4 parejas. Todos eran entidades personificadas en la materia primordial, con los dioses vistos como ranas y las diosas como serpientes. De este modo la creación del universo se explica asi: "El caos ha sido conceptualizado en ocho extrañas criaturas adecuadas para habitar en el limo primordial.
Las 4 parejas eran:
Nu (dios rana)- Naunet( diosa serpiente)
Het (dios rana)- Hauhet (diosa serpiente)
Kek (dios rana)- Kauket (d. serpiente)
Amón (d. rana)- Amaunet (d.serpiente)
De este modo Amón es un dios trascendente, que se autogeneró, por lo tanto está por encima de la creación y preexiste en Tebas y en todo el Universo más allá de todos los demás dioses, para que la colina primordial (Nu) surja. Este es el acto de creación de la materia primordial del cosmos. Amón es "el que se hizo a si mismo"y se desarrolla como dios solar que rejuvenece contínuamente. Por este motivo, su nombre en los monumentos es Amón-Ra (sol). Cada dios es una imágen proyectada de Amón, y el concepto de " la trinidad" se establece con tres dioses, la unión de ellos forman "la unidad" que es Amón : Ra es su cara, Ptah es su cuerpo y Amón su identidad oculta.

Los primeros pobladores de Egipto alcanzaron las riberas del Río Nilo. Las primeras comunidades hicieron habitable el país, y se estructuraron en regiones llamadas nomos. Pasado el tiempo y tras épocas de acuerdos y disputas los nomos se agruparon en dos proto-naciones, el Alto Egipto y el Bajo Egipto, para quedar finalmente unificados por Menes hacia el año 3100 adC, considerado por los antiguos egipcios el primer faraón.
Al iniciar este periodo se deja atrás a la prehistoria y los asentamientos egipcios, para este entonces, estaban dotados de organización y ya no se dedicaban tanto a la caza debido a que desde esos momentos practicaban la agricultura y la ganadería, por lo que dejaron de ser nómadas para adoptar la vida sedentaria. En este periodo surgieron muchas de las características que identificaron a Egipto a lo largo de su historia.
A pesar de que la mayoría de los pueblos en todo el mundo se encontraban todavía en etapa primitiva, los egipcios predinásticos se encontraban formando un nuevo mundo. Aparte de la agricultura y ganadería, elaboraban ya artículos de cerámica, marfil, hueso, piedra y metal. Incluso, es desde esta etapa cuando comienzan a fabricar sus piezas y herramientas no solo con un sentido práctico sino con la parte estética que, a partir de entonces, habría de distinguir al pueblo egipcio. Elaboraban vasijas, peines, joyas, utensilios para comidas, figurillas, etc.
Los enterramientos en esta época no eran tan elaborados como los que se conocen de épocas posteriores. El difunto era sencillamente enterrado en la arena, se colocaba en posición fetal con el rostro hacia el oeste, que es donde se pone el sol; un simbolismo de la observación del ocaso o la muerte del sol. En el mismo pozo, alrededor del cuerpo se colocaban artefactos que posiblemente utilizaría el difunto en la otra vida (las ideas de la vida después de la muerte también tienen su origen en este periodo). Sin embargo, en los últimos tiempos de este periodo existieron tumbas más complicadas que consistían en "habitaciones" subterraneas donde se depositaba el cadáver y los utensilios y amuletos que lo acompañarían en su viaje.